
¿Por qué la mayoría de los calentadores de baño se dañan? (Y cómo arreglamos el nuestro)
Seamos honestos: los baños son un verdadero infierno para los dispositivos electrónicos. Hay vapor por todas partes, salpicaduras constantes desde el lavabo, y la temperatura varía drásticamente en tan solo diez minutos. Es el escenario perfecto para que surjan óxidos, cortocircuitos y que los calentadores se dañen muy rápidamente. Nos cansamos de ver esto ocurrir, así que diseñamos nuestros calentadores infrarrojos para que pudieran resistir ese caos.
¡Ni más espejos empañados!
Todos hemos estado en esa situación: salimos de la ducha y nos encontramos con un espejo borroso y blanco. Es muy molesto. En lugar de intentar calentar todo el baño (lo cual lleva mucho tiempo), utilizamos ondas infrarrojas de corta longitud. Estas ondas actúan directamente sobre el vidrio. Al mantener el espejo a una temperatura adecuada, la humedad no puede acumularse. Así, obtienes un reflejo nítido en cuanto sales de la ducha. Tan simple como eso.
Impidiendo que entre agua
El agua y la electricidad no van bien juntos. Punto. La mayoría de las fallas ocurren porque un poco de humedad se introduce en los terminales eléctricos. Para evitarlo, utilizamos sellos resistentes y juntas de silicona. De esta manera, el interior del calentador queda protegido, y unas pocas salpicaduras no podrán dañar todo el sistema. Un consejo rápido: asegúrate de que los cables estén correctamente conectados a tierra. Incluso el mejor revestimiento impermeable no servirá de nada si la instalación de los conectores es deficiente.
Diseñados para durar
Muchas empresas utilizan adhesivos baratos que se secan y se agrietan después de unos meses de uso. Cuando eso ocurre, pueden aparecer “puntos calientes” que pueden dañar el espejo. Nosotros no hacemos eso. Utilizamos masillas térmicamente conductivas que mantienen su flexibilidad y distribuyen el calor de manera uniforme. Ahora, aquí está el trade-off: como el aparato está herméticamente sellado para evitar que entre agua, su interior se pone bastante caliente. Para manejar esto, utilizamos cables resistentes a altas temperaturas que pueden soportar hasta 120°C sin deteriorarse. Esto significa que el calentador puede seguir funcionando perfectamente durante años.